Tiempo necesario: Reserva unos 90 minutos si quieres hacer un recorrido rápido por las tumbas más famosas, y entre 2,5 y 4 horas si quieres tener tiempo para visitar las terrazas superiores, los monumentos conmemorativos políticos y disfrutar de un paseo sin prisas. La diferencia no radica tanto en la distancia como en la orientación; es fácil subestimar el Père Lachaise, y dar marcha atrás por sus callejuelas en pendiente puede hacerte perder tiempo en un santiamén.
Ruta a pie: Empieza por la entrada principal del Boulevard de Ménilmontant, orientate por las amplias avenidas centrales y luego dirígete primero a la tumba más visitada que te interese más —normalmente la de Jim Morrison u Oscar Wilde—, antes de que se formen las aglomeraciones del mediodía. Desde ahí, dirígete hacia el este y sube la cuesta en dirección a Héloïse y Abélard; después, da una vuelta por Chopin, Piaf y otros monumentos más tranquilos antes de terminar en el Mur des Fédérés o en una salida secundaria.
No te lo puedes perder: La tumba de Jim Morrison, la de Oscar Wilde, la de Héloïse y Abelardo, y al menos un tramo de las grandes avenidas bordeadas de mausoleos.
Opcional: El monumento a Victor Noir y el Mur des Fédérés; juntos añaden unos 30-45 minutos a la visita y la llevan del recorrido de los famosos al folclore parisino y la historia política. Puedes recorrerlo a tu propio ritmo con un mapa o una audioguía, pero un guía te aporta un valor añadido, ya que la señalización es escasa y las inscripciones de las lápidas apenas se leen in situ.
