Situada a menos de tres horas de París, a Brujas se llega fácilmente en trenes de alta velocidad. La ciudad es muy compacta y sus principales atracciones suelen estar a poca distancia a pie, lo que la hace ideal para una escapada rápida de un día.
Brujas | Tierra de mitos, leyendas y patatas fritas
¿Merece la pena una excursión de un día de París a Brujas? Cuatro palabras: gofres, patatas fritas, cerveza y aventura.
Brujas, situada en el noroeste de Bélgica, es una ciudad que combina a la perfección historia (arquitectura medieval), encanto (canales románticos) y riqueza cultural (una gastronomía local deliciosa), lo que la convierte en un destino imprescindible.
Desde explorar castillos hasta descubrir el arte del encaje; desde degustar cerveza local hasta darte un festín con bombones exquisitos; desde recorrer sus monumentos hasta pasear en barco por sus canales, Brujas lo tiene todo para ser una excursión inolvidable de un día desde París.
¿Por qué hacer una excursión de un día de París a Brujas?
Fácil acceso
Ambiente de cuento de hadas
El mágico ambiente medieval de Brujas es bien conocido: canales serpenteantes, calles adoquinadas y arquitectura gótica. El encanto pintoresco de la ciudad hace que parezca sacada de un cuento de hadas.
Chocolates y cerveza belgas
Deléitate con la gastronomía de Brujas, desde sus mundialmente famosos chocolates belgas hasta cervezas artesanales locales. ¿Tienes algo de tiempo? Visita el museo del chocolate, participa en un taller de elaboración o únete a un tour por una fábrica de cerveza.
Paseos en barco por los canales
Conocida como la «Venecia del Norte», Brujas destaca por su intrincada red de canales. Un paseo en barco por sus aguas te permitirá contemplar la ciudad desde una perspectiva totalmente nueva y muy romántica.
Historia y patrimonio medieval
Brujas ofrece una rica experiencia histórica, desde el campanario del siglo XIII hasta la plaza del Mercado y la basílica de la Santa Sangre. La ciudad cuenta también con varios museos, como el Groeningemuseum, donde se exhibe una magnífica colección de arte flamenco.
Las mejores cosas que hacer en Brujas
Campanario de Brujas
Subir los 366 escalones (83 metros) hasta la cima del campanario, declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO, es imprescindible en Brujas. Por el camino harás dos paradas: la tesorería, donde se guardaban las cartas pueblas y los sellos de la ciudad en la Edad Media, y el tambor que acciona el carrillón y hace sonar las 47 campanas de la torre.
Plaza del Mercado
La plaza del Mercado es el animado corazón de la ciudad y una parada obligatoria. Rodeada de una impresionante arquitectura medieval, esta vibrante plaza acoge animados mercadillos (todos los miércoles desde 1985) y eventos, además de ser el punto de encuentro de las visitas a pie gratuitas, una forma fantástica de pasar el tiempo y conocer historias locales.
Groeningemuseum
El Groeningemuseum es un tesoro del arte flamenco y belga, con obras maestras de artistas tan reconocidos como Jan van Eyck y el Bosco. Recorrer sus salas permite profundizar en el patrimonio artístico de Brujas y en la evolución del arte belga desde la Edad Media hasta la época moderna.
Iglesia de Nuestra Señora
La Iglesia de Nuestra Señora es una maravilla arquitectónica del siglo XIII que alberga una impresionante colección de arte. Destaca especialmente por custodiar la Virgen con el Niño de Miguel Ángel, una de las esculturas más notables del Renacimiento y una parada cultural ineludible.
Basílica de la Santa Sangre
La basílica de la Santa Sangre, del siglo XII, es un lugar de culto muy destacado en Brujas, famosa por albergar una venerada reliquia que, según la tradición, contiene la sangre de Cristo. Su estructura de dos niveles y sus bellos y serenos interiores invitan a descubrir su gran trascendencia espiritual.
Brouwerij De Halve Maan
El sueño de cualquier amante de la cerveza. De Halve Maan ofrece visitas guiadas por su fábrica del siglo XVI, donde podrás descubrir las técnicas de elaboración tradicionales y la historia de sus cervezas artesanales mientras disfrutas de una cata con sus creaciones más exclusivas.
Choco-Story
Choco-Story es un museo encantador que revive los 5500 años de historia del chocolate. Con explicaciones sobre sus orígenes, demostraciones en directo, talleres y catas, esta visita es una parada de lo más dulce para todas las edades.
Centro del Encaje
El Centro del Encaje rinde homenaje a la rica tradición de Brujas en la confección de encaje, conocida por producir algunas de las piezas más lujosas del mundo. En él podrás admirar exposiciones que explican las complejas técnicas de este oficio artesanal y asistir a demostraciones y talleres dirigidos por auténticos maestros.
Puesta de sol sobre los canales
Admirar la puesta de sol sobre los canales de Brujas es una experiencia mágica. A medida que el sol se oculta en el horizonte, los edificios medievales se reflejan con encanto en el agua, creando una estampa de postal que captura toda la magia de la ciudad al caer la noche.
Planifica tu visita de París a Brujas
- En tren
Duración: 2 horas y 34 minutos
Coste: a partir de 25 €
El primer tren sale a las 6:00 - En autobús
Duración: 4 horas y 30 minutos
Coste: a partir de 22 €
El primer autobús sale a las 6:30 - En taxi
Duración: 3 horas y 30 minutos
Coste: a partir de 101 € por plaza
- Kaffee Kamiel
Kaffee Kamiel es un acogedor rincón de brunch conocido por sus tartas tan originales y sus platos caseros reconfortantes. Es ideal para una comida informal o una pausa para tomar café.
*Plato imprescindible: quiches recién horneadas* - Petite Aneth
Petite Aneth ofrece una experiencia de alta cocina centrada en ingredientes de temporada y de proximidad. Ven por los clásicos y quédate por su cocina contemporánea.
*Plato imprescindible: vieiras con crema de coliflor* - Tom’s Diner
Tom’s Diner sirve platos contundentes y caseros en un ambiente relajado. Su variada carta y su cálida atmósfera lo convierten en un favorito tanto para locales como para turistas.
*Plato imprescindible: pastel de carne con compota de ruibarbo* - Mr Spaghetti
Mr Spaghetti es un restaurante familiar de Brujas que ofrece una amplia variedad de propuestas de espaguetis fuera de lo común. Es una parada obligada para quienes disfrutan de la comida italiana.
*Plato imprescindible: la calabaza*
- Estancias de lujo: Dukes’ Palace, Hotel Heritage y Hotel De Castillion
- Estancias económicas: Hotel Velotel, Hotel Navarra e Ibis Centrum
- Alojamientos para presupuestos ajustados:Snuffel Hostel, Charlie Rockets y St Christopher’s Inn
- Los mejores gofres: Otto Waffles
- La mejor tienda de chocolates: The Chocolate Factory
- El mejor chocolate caliente: The Old Chocolate House
- Las mejores patatas fritas: The Potato Bar
- Al reservar los billetes de tren, asegúrate de elegir Brujas en Bélgica, y no Brujas en Francia.
- La mejor manera de recorrer la ciudad es a pie o en bicicleta. Para vivir una experiencia de cuento de hadas, puedes dar un paseo especial en coche de caballos.
- Tanto si te estás saltando la dieta como si no, haz una parada para probar los gofres y las patatas fritas belgas. ¡Son mundialmente famosos!
- En De Halve Maan, prueba la cerveza Brugse Zot, que solo se elabora en Brujas.
- Las vistas desde lo alto del Historium son mejores que las de la torre del campanario.
- ¿Ya has recorrido Brujas? Toma el tren hacia tu próximo destino: Gante está a 30 minutos y Bruselas a 60 minutos.
- Evita los restaurantes y pubs cerca del Grote Markt: tienen mala fama por cobrar precios abusivos a los turistas. En cambio, no dudes en disfrutar de la comida callejera en el mercado.
- ¿Buscas inspiración? Mira la película In Bruges antes de tu viaje.
Preguntas frecuentes sobre excursiones de un día de París a Brujas
Brujas es mágica durante todo el año, pero la primavera y el principio del verano (de abril a junio) ofrecen un clima agradable y menos aglomeraciones. El invierno también tiene mucho encanto, especialmente durante los mercados navideños, cuando la ciudad se ilumina con adornos festivos.
El tren es la mejor opción para llegar a Brujas desde París; el trayecto dura 2,5 horas. Sube al tren en París Gare du Nord con destino a Bruxelles-Midi (Bruselas) y, una vez allí, haz transbordo a un tren regional belga IC en dirección a Brujas.
Sí, Brujas es una ciudad compacta y puedes ver la mayoría de sus puntos destacados en una sola jornada. Un itinerario bien organizado te permitirá explorar el centro histórico, dar un paseo en barco y saborear la gastronomía local sin prisas.
¡Por supuesto! Brujas tiene opciones para todos los gustos. A los niños les encantarán los paseos en barco por los canales, y las familias pueden recorrer juntos los parques y monumentos históricos. Es un destino ideal para niños con muchos espacios abiertos.
Brujas puede resultar algo cara, sobre todo en las zonas más turísticas como el centro histórico: comer en restaurantes cercanos a la plaza del Mercado o contratar visitas guiadas suele tener un coste mayor. No obstante, existen muchas opciones asequibles, como locales de comida tradicional, puestos callejeros y visitas a pie gratuitas.
Una de las leyendas más famosas se sitúa en el lago Minnewater, también conocido como el lago del Amor. Cuenta la leyenda que Minna, la hija de un marinero, murió en brazos de su desdichado enamorado, Stromberg, a orillas de este lago. Él la sepultó bajo sus aguas para que la corriente sellara su amor para siempre.



























