Del plano al icono: el recorrido histórico de la Torre Eiffel desde 1889

Hoy en día, la Torre Eiffel es el símbolo más querido de París, pero ¿sabías que los parisinos la consideraban en su día una «monstruosidad»? Cuando se construyó por primera vez, muchos criticaron su diseño radical, pero con el tiempo se ganó el corazón de todo el mundo. Hoy en día, no solo es una hazaña de ingeniería impresionante, sino también un símbolo mundial de Francia.

Vamos a sumergirnos en su fascinante historia, los retos que supuso su construcción y cómo se convirtió en el monumento más emblemático de París.

Una cronología completa (1884–actualidad)

  • 1884: El equipo de Gustave Eiffel ultima los planos de una imponente estructura de hierro, diseñada para la Exposición Universal de 1889.
  • 1887: Empiezan las obras en el Champ de Mars, pero no sin que haya críticas. Muchos artistas e intelectuales protestan y dicen que es una monstruosidad.
  • 1889 (31 de marzo): Se termina de construir la Torre Eiffel y se inaugura como la estructura más alta del mundo en aquel momento. A pesar de las críticas iniciales, enseguida se convierte en uno de los principales atractivos de la Exposición Universal.
  • 1900: La torre vuelve a ser la protagonista durante la Exposición Universal de París, lo que consolida aún más su lugar en el perfil urbano de la ciudad.
  • 1910s: Aunque en su momento estaba prevista su demolición, la torre se salvó gracias a su nueva función como antena de radio gigante, que resultó ser de un valor incalculable para las comunicaciones militares durante la Primera Guerra Mundial.
  • 1930: La Torre Eiffel pierde su título de estructura más alta del mundo a favor del Chrysler Building de Nueva York, pero su importancia cultural sigue creciendo.
  • 1980s: Las exhaustivas obras de restauración garantizan que la torre siga siendo tan impresionante como siempre.
  • Hoy en día: Antes se burlaban de él, ahora es venerado: cada año acuden más de 7 millones de visitantes a ver este icono mundial, símbolo de Francia y del ingenio humano.

¿Por qué se construyó la Torre Eiffel? (1884-1886)

La idea de la Torre Eiffel surgió a finales del siglo XIX, cuando Francia se preparaba para acoger la Exposición Universal de 1889 con motivo del centenario de la Revolución Francesa. ¿El objetivo? Mostrar el progreso industrial de Francia a través de una obra maestra de la arquitectura.

Gustave Eiffel, un ingeniero de renombre conocido por su trabajo en puentes y en la estructura interna de la Estatua de la Libertad, dirigió el proyecto. Sin embargo, la idea original fue de sus ingenieros, Maurice Koechlin y Émile Nouguier, que imaginaron una torre de hierro de 300 metros, más alta que cualquier otra que se hubiera construido hasta entonces.

No todo el mundo estaba convencido. Muchos pensaban que una estructura gigante de hierro sería fea, poco práctica e incluso peligrosa. Sin embargo, gracias a su perseverancia, Eiffel y su equipo perfeccionaron el diseño, añadiendo arcos decorativos y consiguiendo la aprobación del Gobierno. Todo estaba listo para un ambicioso proyecto de construcción que pondría a prueba los límites de la ingeniería.

Y hoy en día, da la bienvenida a millones de personas que vienen a contemplar París desde su punto más alto: su cima. Más información.

La construcción de la torre: retos y triunfos (1887-1889)

El 28 de enero de 1887 se inició oficialmente la construcción en el Champ de Mars, cerca del río Sena. Era un proyecto atrevido:

  • 18 038 piezas de hierro se prefabricaron en la fábrica de Eiffel y se transportaron hasta la obra.
  • 2,5 millones de remaches mantenían unida la estructura.
  • 300 trabajadores montaron las piezas a alturas vertiginosas.
  • La estructura de hierro tenía que tener una precisión de 1/10 de milímetro para garantizar la estabilidad.

A pesar de las críticas de los artistas e intelectuales parisinos —que la calificaron de «monstruosidad de hierro»—, Eiffel defendió su creación, comparándola con las pirámides de Egipto, que también fueron objeto de polémica en su época.

Por fin, el 31 de marzo de 1889, tras dos años, dos meses y cinco días, se terminó de construir la Torre Eiffel. Con 312 metros (1.024 pies), era la estructura más alta del mundo, superando al Monumento a Washington. El propio Gustave Eiffel subió hasta la cima y colocó una bandera francesa, con lo que se celebró su inauguración oficial.

La reacción inicial del público: de monstruosidad a atracción (1889-década de 1900)

Aunque la torre era una maravilla técnica, su atractivo artístico fue objeto de un amplio debate. Muchos lo veían como una monstruosidad industrial, un insulto a la belleza clásica de la ciudad, y lo llamaban «una farola realmente trágica», «un supositorio lleno de agujeros» y «una chimenea ridícula».

En 1887, 300 artistas y escritores destacados, entre ellos Charles Garnier, Guy de Maupassant y William Bouguereau, firmaron la «Protesta contra la torre del señor Eiffel», publicada en Le Temps, en la que decían: «Protestamos... contra la construcción de esta Torre Eiffel, tan inútil como monstruosa... una ridícula chimenea que aplasta a Notre Dame, el Louvre y el Arco del Triunfo bajo su bárbara mole».

La rebeldía de Eiffel y el cambio de opinión del público

Eiffel no le dio importancia a las críticas y comparó su torre con las pirámides egipcias:

«¿Por qué algo que es admirable en Egipto se vuelve horrible en París?»

A pesar del revuelo, la torre atrajo a 2 millones de visitantes durante la Exposición Universal. Algunos críticos cambiaron de opinión; otros, como Maupassant, según se dice, cenaban a diario en el restaurante de la torre, porque era el único sitio de París donde no tenía que verla.

En 1918, la Torre Eiffel ya se había convertido en un símbolo nacional. El poeta Guillaume Apollinaire llegó incluso a darle forma de silueta a un poema de guerra.

Aunque en su día la tildaron de «monstruosidad», la torre acabó sobreviviendo a sus detractores y se convirtió en el símbolo por excelencia de París.

Su arquitectura es algo que todavía se sigue estudiando hoy en día. Lee todo al respecto

¿Cómo sobrevivió la Torre Eiffel a dos guerras mundiales?

Primera Guerra Mundial (1914-1918): Un arma secreta

A principios del siglo XX, la licencia original de 20 años de la Torre Eiffel estaba a punto de caducar, y parecía probable que la derribaran. Sin embargo, durante la Primera Guerra Mundial, se convirtió en un activo militar estratégico.

  • En 1914, la antena de radio de la torre interceptó transmisiones militares alemanas, lo que ayudó a Francia a ganar la Primera Batalla del Marne.
  • Se convirtió en un centro de comunicaciones clave para las operaciones militares, demostrando su utilidad más allá del turismo.

Gracias al papel que desempeñó durante la guerra, el Gobierno decidió conservar la Torre Eiffel de forma permanente.

Segunda Guerra Mundial (1939-1945): Desafío y supervivencia

Cuando la Alemania nazi ocupó París en 1940, Hitler ordenó que se derribara la torre. Por suerte, su orden nunca se llevó a cabo.

En un acto de resistencia, unos ingenieros franceses cortaron los cables del ascensor de la torre, por lo que los soldados alemanes tuvieron que subir 1.665 escalones para llegar a la cima. Cuando los Aliados liberaron París en agosto de 1944, la torre se convirtió en un símbolo de libertad y resistencia: la bandera francesa volvió a ondear y las campanas de París repicaron para celebrarlo.

Un icono mundial: la Torre Eiffel hoy en día (desde los años 60 hasta la actualidad)

Con el paso de los años, la Torre Eiffel pasó de ser una maravilla industrial a convertirse en un símbolo cultural del romanticismo, el arte y la innovación.

  • En 1930, perdió el título de «edificio más alto» a favor del Chrysler Building de Nueva York.
  • En 1985 se instaló un nuevo sistema de iluminación, lo que convirtió la torre en un espectáculo luminoso por la noche.
  • En 1991, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
  • Su silueta se ha reproducido en ciudades desde Las Vegas hasta Tokio, y ha sido protagonista en un montón de películas, libros y obras artísticas, lo que le ha consolidado un lugar en la cultura popular.
  • Hoy en día, más de 7 millones de visitantes suben a la torre cada año, lo que la convierte en el monumento de pago más visitado del mundo.

Gustave Eiffel dijo una vez: «Debería estar celoso de la torre». «Es mucho más famosa que yo». Y, de hecho, más de 130 años después, su creación sigue siendo una de las estructuras más perdurables y queridas que se han construido jamás.

Preguntas frecuentes sobre la historia de la Torre Eiffel

La Torre Eiffel simboliza la innovación industrial, conmemora el centenario de la Revolución Francesa y es un ejemplo de la genialidad de la ingeniería francesa del siglo XIX.

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